mi piel sembrada:
queda el consuelo de mi voluntad.
Cielo y mar se confunden
y se funden ,
en un terrible momento: tránsito
y tú,
despectivo,
y yo,
acuciante, te ruego:
déjame tocar con mis llagas,
tu nariz
déjame oler con el asfalto,
tu necesidad.
Vuelve, recurre, vuelve
vuela, retoma, vuela
y siente tu angustia,
la angustia,
por tus venas remar
siente tus miedos,
los miedos
por tu boca, temblar
y siente, en especial,
tus llagas y tu voluntad.
M.A.L.
Todo el mundo tiene llagas. Supongo. Pero no todo el mundo tiene la piel llena de llagas. Afirmo.
wow!...afirmo;)
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